Cebolla deshidratada
La cebolla deshidratada conserva francamente bien el aroma a cebolla e incluso el proceso de desecado lo hace más elegante y sutil que el de la cebolla cruda. Se trata de un ingrediente muy utilizado en la industria alimenticia y creo que es un excelente ingrediente para usar en casa también.
Se puede incorporar a todo guiso que tenga un nivel de humedad suficiente y veremos que se rehidrata muy rápido. Es ideal para sopas, para añadir a una carne picada, a cualquier salsa, a la masa de un pan, incluso a una ensalada si esta tiene suficiente aliño. No aconsejo intentar freírla después de rehidratarla dado que se nos deshará y además es que no hace falta dado que como he dicho la cebolla desecada tiene ya de por sí un excelente sabor.
Se presenta cortada en tiras finas o molida. Yo personalmente prefiero la que viene en tiras ya que parece que conserva mejor el aroma.
La cebolla deshidratada no debe confundirse con la cebolla frita deshidratada, que también es un excelente producto pero que tiene un sabor y unos usos bien distintos.
Si queremos hacer cebolla deshidratada en casa, deberemos contar con una buena fuente de calor contante (el sol, un horno suave) o mejor aún, un deshidratador, que además se puede usar para otras verduras, frutas en incluso carnes. Se puede hacer cantidades grandes ya que se conserva muy bien (siempre que esté perfectamente seca).
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